Paul Klee hace un uso muy importante de la forma a lo largo de su obra, siendo esta uno de los elementos principales en muchas de sus pinturas. Otro elemento importante en sus cuadros es el color, que usa muchas veces como principal delimitador de la forma.

Un claro ejemplo del uso de la forma por parte de Klee sería esta pintura. En ella, podemos apreciar 3 casas (a los lados y en el centro), aunque realmente no sean más que un conjunto de formas. Para lograr este efecto, representa la casa en su forma más básica: un cuadrado y un triángulo encima (el tejado).

Como muchas de sus obras, Klee no usa formas realistas, pero sí representativas. Podemos apreciarlo en esta pintura. El elemento central de la composición es, claramente, una flor (destacando especialmente los pétalos de la misma), con sus raíces y hojas. Otros elementos a destacar por su forma serían los árboles que rodean a la flor, o el pájaro encima de la misma, representados de manera muy simple pero efectiva.

Otro ejemplo, similar a los anteriores, sería The Goldfish. No sólo el pez en el centro de la composición, sino todos dentro de la misma están representados con la forma de pez «por excelencia», tal y como la dibujaría un niño. La flora marina o la representación del agua mediante ondas también son destacables.

La obra representa, como su título indica, un gato y un pájaro (situado justo en su cabeza). Aunque la representación del gato y el pájaro en el cuadro no se parecen nada a un gato o pájaro reales, somos capaces de identificarlos perfectamente. Esto se debe a que sus rasgos más importantes están presentes e incluso exagerados, especialmente en el caso del gato: sus ojos, su nariz, sus orejas o sus bigotes son fácilmente reconocibles.